Una asociación ya no conveniente, sino claramente necesaria

No hace todavía un año que me puse en contacto con l’Associació Interuniversitaria de Criminologia (AIC) para formar parte de una de las organizaciones de criminología con más movimiento y trascendencia de Catalunya.

Los motivos que me llevaron a querer participar activamente en esta asociación fueron los siguientes:

En primer lugar, como estudiante de criminología y políticas públicas de prevención en la UPF, me pareció curioso que una universidad de gran importancia académica no tuviera ningún tipo de participación extrauniversitaria. Es por eso que me pareció conveniente involucrarme en temas que me repercuten por interés y vinculación con mis estudios. En segundo lugar, me parece necesario formar parte de una asociación de criminología porqué me preocupa la gran duda que plantea la mayoría de gente al conocer mis estudios: de qué vas a trabajar cuando termines? Bien, creo que mi respuesta, hasta hoy, siempre es la misma: sinceramente no lo sé, ahora mismo prefiero preocuparme en estudiar, profundizar y desarrollarme en mis estudios; al mismo tiempo trabajar por el reconocimiento del criminólogo/a y colaborar para facilitar la inserción laboral, siendo estos los objetivos principales de esta asociación. Por último, creo en la acción colectiva y por lo tanto en el asociacionismo. Si quiero luchar por los intereses de la criminología, creo que llegaré más lejos junto a compañeros que comparten mis inquietudes que no solo.

Por todos estos motivos, mi primera tarea como miembro de la AIC ha sido formalizar la asociación dentro de mi universidad. El primer paso fue buscar un grupo de trabajo que se interesara para hacer de la AIC una organización con fuerza en la UPF. Al recibir una respuesta positiva de mis compañeros, nuestro primer trabajo ha sido tramitar todos los papeles necesarios para formalizar el reconocimiento dentro del Registre d’associacions d’estudiants UPF.